El tratamiento de las enfermedades del sistema nervioso suele ser un reto complejo. A menudo, los síntomas neurológicos se complican debido a otros problemas físicos del paciente y a la propia dificultad del tejido nervioso para regenerarse. Sin embargo, nuestro sistema nervioso también tiene una asombrosa capacidad de adaptación y recuperación si se le da el estímulo adecuado.
Hoy queremos compartir los resultados de un interesante estudio clínico realizado por el Departamento de Neurología de la Academia Médica Estatal de los Urales (Rusia), donde se analizó la experiencia real del uso de la Terapia DENAS en tres de los problemas neurológicos más comunes: el dolor de espalda por osteocondrosis, las secuelas de un ictus y la esclerosis múltiple.
¡Los resultados te sorprenderán!
Adiós al dolor de espalda (68 pacientes estudiados)
El dolor de columna asociado a la osteocondrosis es una de las dolencias más comunes en la población actual. De hecho, los datos demuestran que hasta el 80% de las quejas por "dolor de espalda" se deben a la tensión y espasmos musculares como mecanismo de compensación. Afecta principalmente a personas que sufren estrés constante y pasan largas jornadas manteniendo la misma postura en el trabajo.
En este estudio se evaluó a 68 pacientes con dolor crónico de espalda. En la mitad de ellos el dolor apareció de forma progresiva y en la otra mitad de forma aguda.
¿Cómo se aplicó DENAS? Se utilizó el dispositivo directamente sobre la zona del dolor ("la queja") y en los puntos gatillo detectados, utilizando un nivel de energía bajo. Las sesiones duraron entre 1 y 2 horas, dependiendo del tiempo que tardara en desaparecer la molestia.
Los resultados:
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Alivio inmediato: Todos los pacientes notaron una mejoría subjetiva desde la primera sesión.
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Eficacia en tiempo récord: En el 91,2% de los casos (62 pacientes), el dolor muscular remitió por completo en los primeros 4 días de tratamiento.
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El resto de los pacientes (que llevaban sufriendo este dolor más de 3 meses) se recuperaron en un periodo de hasta 9 días.
Rehabilitación post-ictus (25 pacientes estudiados)
El segundo grupo del estudio incluyó a 25 personas que sufrían secuelas a largo plazo tras haber padecido un infarto cerebral eisquémico (ictus). Todos presentaban hemiparesia espástica (parálisis parcial de un lado del cuerpo) y alteraciones emocionales. Llevaban entre 1 y 6 años con estas secuelas y no habían visto mejoras con la rehabilitación tradicional.
Con la Terapia DENAS se buscaba reducir el tono muscular del lado afectado, mejorar la circulación cerebral, generar un efecto relajante y prevenir complicaciones digestivas o respiratorias.
Los resultados:
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84% de éxito rotundo: Los pacientes con parálisis moderada experimentaron un aumento notable en la fuerza y el rango de movimiento de sus extremidades.
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Mejora mental y emocional: Se redujo la inestabilidad emocional y mejoraron de forma visible la atención y la memoria reciente gracias a la estimulación en las zonas universales centrales.
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Mayor independencia: Incluso en los casos más graves (con parálisis severa del brazo), aunque la movilidad de la mano mejoró de forma leve, todos los pacientes lograron volver a caminar por su casa y ser capaces de cuidarse por sí mismos.
Esperanza en la Esclerosis Múltiple (5 pacientes estudiados)
Aunque el grupo fue reducido, la experiencia con pacientes con esclerosis múltiple (con un historial de la enfermedad de entre 3 y 12 años) ofreció resultados sumamente esperanzadores. Todos ellos sufrían parálisis espástica en las piernas y disfunciones urinarias/fecales, incluso en periodos de remisión.
El tratamiento con DENAS se aplicó en la zona lumbosacra y en las zonas universales durante un periodo de entre 1 y 4 meses.
Los resultados:
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Control de esfínteres: En el 100% de los casos se normalizó la función de los órganos pélvicos, mejorando drásticamente su calidad de vida.
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Volver a caminar: La parálisis espástica en las piernas disminuyó significativamente. En uno de los casos, el tono muscular se normalizó por completo y el paciente recuperó la marcha.
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Efecto duradero: Tras un año de seguimiento, los pacientes no han mostrado ninguna tendencia al empeoramiento (e incluso un paciente ha mantenido su remisión durante más de 2 años).
Los resultados de esta investigación médica confirman que la Terapia DENAS no solo es altamente eficaz para el alivio rápido del dolor muscular, sino que se perfila como una herramienta de rehabilitación imprescindible y complementaria para pacientes que han sufrido un ictus o que conviven con enfermedades neurodegenerativas crónicas. Su capacidad para bioadaptarse al sistema nervioso acelera los procesos de recuperación.
¿Has probado ya la tecnología DENAS para el dolor o la rehabilitación? ¡Déjanos tus dudas o tu experiencia en los comentarios!
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